julio 24, 2018

Valores

SERVICIO

Una persona servicial será aquella que siempre esté alerta a las necesidades de los otros y cómo cubrirlas, sin que nadie se lo pida y con una sonrisa de alegría, sabiendo que puede ayudar a otros. Así mismo, se destacará por ser una persona receptiva, con la que se podrá contar siempre, pues está dispuesta la mayoría del tiempo a ayudar a otros desinteresadamente.

 

RESPETO

Cualidad que tiene un individuo de reconocer la dignidad y valor de sí mismo y de los otros que lo rodean, estableciendo con ellos relaciones basadas en la empatía, tolerancia, asertividad, amabilidad, diversidad, igualdad, entre otros.

 

MEDIO AMBIENTE

Eje transversal en los proyectos a desarrollar, no sólo relegado a una connotación natural, sino que también como el cúmulo de elementos culturales y sociales en medio de los cuales se desarrolla el ser humano, éstos conforman el ámbito en donde vive el hombre, creando una influencia hacia él, al tiempo en que éste influye también en ellos.

 

TRANSPARENCIA

Capacidad que tiene un ser humano para expresar claramente sus motivaciones, intenciones y objetivos.

 

GRATITUD

Debe constituirse como una cualidad fundamental entre los miembros de  la Fundación, es uno de los valores que dignifican al ser humano, y que permite tener una armonía en los grupos. El ser agradecido aumenta el valor del beneficio recibido.

 

RESPONSABILIDAD

En los miembros del Fundación deberá reconocerse un alto grado de responsabilidad pues éste se constituye como uno de los principales valores que aseguran una sana convivencia entre los miembros de una entidad, además, asegura el adecuado desempeño en las tareas que involucren disciplina, sacrifico y respeto a las normas, tiempos y autoridades.

 

LIDERAZGO

Es necesario que los  miembros de la Fundación que estén a cargo de los proyectos potencien habilidades gerenciales y directivas para lograr que el equipo a su cargo trabaje con entusiasmo hacia el logro de sus metas y objetivos.

 

ESPIRITUALIDAD

La dimensión espiritual  nos da la relación Dios – hombre, alimenta en el ser humano  la necesidad de relacionarse con su fuente creadora y consigo  mismo.